En vez de leer lo que debí leer por las últimas dos semanas, revisé mi blog.
¿Alguien hará eso? En realidad creo que todos lo hacen. A veces hay gente que lo borra todo. A veces lo hago con mis libros de notas antiguos.
En resumen, me gustó. Pensé que era un poco más llorón y quejica, pero está bien... Escribí sobre las personas tal como me salió en ese momento, dije que quería, que odiaba, que me arrancaba de mi misma y que también pensaba seriamente desafiarme a mi misma.
Y aquí estoy, cachando que se vienen otros viajes, que puedo pasar por situaciones parecidas y que puedo amar o temer u odiar a otras personas, pero que nunca más será lo mismo, y que eso además es, más que bueno o malo, adecuado. Así se supone que es crecer. Así ES crecer.
Asentí tantas veces cuando mi gente me decía tírate a la piscina, abraza la vida, ponte las pilas, atrévete a ser ti misma, que perdí la cuenta. También perdí la cuenta de cuantas veces pensé que esas cosas eran ciertas para el resto, pero me convenía que no fuesen para mi... Y llegó la hora, aunque quizás es mejor pensar que siempre es la hora, porque las dietas no necesariamente se empiezan los lunes, ni te sientes de 26 el día que cumples 26.
Como siempre, besos y abrazos mis queridos y queridas.
Y si no te quiero todavía, si no te conozco, también.
Porque todo el mundo se los merece, asi de simple, asi de hermoso.
2 comentarios:
Anotar lo sintomático de escribir todo en "pensar" en vez de "actuar".
Las pieles viejas no se queman tan rápido tampoco.
:)
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